miércoles, 19 de septiembre de 2007
Caras conocidas debajo de mi mundo
Tres, cuatro personas suben, caminan y bajan, la quinta sólo sube y observa el río de hojalata. En la rivera no aparece pero es bueno recordar otras formas de reflexión, estar tan cerca de todo pero separado lo suficiente para no desenfocar, de regreso a mí mundo por aquella puerta olvidada y muy querida, poco a poco menos frecuente. Por lo menos sesenta momentos buenos tres o cuatro algo incómodos y una sensación agradablemente familiar. Por lo mientras un día perfecto que hubiera mejorado apareciéndose. Dos caras una conocida, otras dos conocidas sin importancia, aquella sí la tiene...
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario